quarta-feira, 7 de novembro de 2012

Concentração monopólica da mídia



Entrevista de Dênis de Moraes à revista Debate, de Buenos Aires (07/11/2012)

1-      Tanto Lula como Dilma han expresado públicamente la necesidad de cambiar la legislación en torno a los medios de comunicación en Brasil. De hecho, se han tomado medidas sobre la TV por suscripción. Sin embargo, todo parece indicar que las iniciativas tendientes a avanzar con un nuevo marco regulatorio sobre el sector, por el momento, no podrán avanzar mucho. Cómo caracterizaría Ud. el escenario en Brasil y, en su opinión, qué expectativas y qué límites debemos tener en cuenta a la hora de hacer un análisis al respecto?

R: Después de diez años de gestión de Lula y Dilma, el sistema de comunicación de Brasil continúa siendo uno de los más anacrónicos de Latinoamérica, con dramática concentración de los medios en torno de un puñado de conglomerados privados. El bloque parlamentario oficialista es mayoritario en el Congreso Nacional, pero el punto crucial son las alianzas del PT de Lula y Dilma con partidos conservadores. A diferencia de Argentina, Uruguay, Bolivia, Venezuela y Ecuador, en Brasil ciertos partidos de derecha y de centro-derecha comparten el poder con el PT, comandando ministerios y empresas estatales. Uno de los aliados de Dilma y Lula es el presidente del Senado, José Sarney, que ha sido presidente del partido oficialista de la dictadura militar (1964-1985). Estas alianzas contradictorias impiden, muchas veces, avances y cambios, incluso en la área de comunicación. Cuando alguna medida es tomada por el gobierno brasileño, casi siempre tiene alcance limitado y relativo, como el caso de la nueva ley de televisión por cable, de septiembre de 2011, que ha autorizado, de manera indiscriminada, la participación de corporaciones privadas de telecomunicaciones en el sector. Todo lleva a creer que Telmex de México, Telefónica de España y la News Corporation del magnate Rupert Murdoch controlarán el mercado, las estrategias de programación y la distribución de contenidos. En sintesis, el círculo vicioso de la concentración va a ser fortalecido. El incremento de la producción audiovisual independiente, previsto en la legislación y muy celebrado por el oficialismo, sólo asegura tres horas y media de por semana a películas nacionales (ahí incluida la cota de producciones comerciales supuestamente “independientes”), y en determinados horarios y a criterio de las operadoras de los paquetes. Y, para peor, los canales comunitarios fueron excluidos de la ley, lo que significa la prevalencia de los intereses mercantiles sobre la diversidad cultural.

2-      Una característica que presenta el mercado infocomunicacional en Brasil- tengo entendido- es que se encuentra segmentado regionalmente. Este no constituye un factor para desalentar la concentración de medios en dicho país? Todo indica- dada la presencia de grupos monopólicos como Globo- que no, por qué?

R: No desalenta de manera alguna la concentración. Los mercados son segmentados regionalmente, pero controlados por grupos empresariales y dinastías familiares asociados o dueñas de corporaciones mediáticas con fuerte presencia nacional. Así que las variaciones en las programaciones y contenidos son limitadas y generalmente siguen las estratégias definidas por las holdings, solamente incorporando determinados elementos y tendencias regionales que incrementen sus audiencias y ganancias. Las holdings distribuyen y coordinan sus inversiones a partir de un conjunto de orientaciones ideológicas, políticas y económicas, cuya finalidad esencial es garantizar rentabilidad máxima y mantener sus influencias en la formación de la opinión pública en todos los niveles y mercados (nacionales, regionales y locales).

3-      Usted ha reivindicado en más de una ocasión la ley argentina. Me gustaría tener nuevamente su opinión sobre el tema. Algunos analistas coinciden en que el proyecto que más se acerca a nuestra norma es el de Ecuador. Sin embargo, la iniciativa de Correa plantea ciertas sanciones sobre determinados contenidos y en lo que se refiere al otorgamiento de licencias ofrece un poco más de ambigüedades. Cuál es su opinión?

R: No me parece adecuado comparar las nuevas leyes de Argentina y Ecuador, aunque la legislación ecuatoriana se inspire en determinados principios de la Ley de Medios (como por ejemplo la división del sistema de comunicación en tres partes equitativas, una para el sector estatal/público, otra para el sector privado lucrativo y otra para el sector social/comunitario). Eso porque las metodologías de elaboración fueron diferentes; las realidades sociopolíticas y económicas de los países tienen pocas semejanzas; y los grados de intervención del poder público en el sistema de comunicación son más acentuados en Ecuador, sobre todo para (a) evitar que los contenidos y programaciones que se difunden socialmente sean prisioneros de las ambiciones mercantiles y políticas de las empresas de radiodifusión; y (b)  impedir que corporaciones financieras y bancos tengan participaciones en el sector de comunicación. De otra parte, la avanzada Ley de Medios es mucho más contundente en el combate a la acumulación de licencias de radio y televisión por grupos monopólicos, además de su énfasis en fomentar la producción audiovisual nacional y independiente - preocupaciones que considero esenciales para reestructurar democraticamente la radiodifusión. Lo que debemos subrayar es el extraordinario compromiso político de los gobiernos de Correa y Cristina al enfrentar los grupos monopólicos que durante décadas (inclusive en las dictaduras) acumularon privilegios, ganancias y poder,  y ahora, finalmente, están siendo sometidos a normas legales que valorizan el pluralismo y la diversidad cultural.

Anatel se empenha na perseguição às rádios comunitárias



Bruno Marinoni - para o Observatório do Direito à Comunicação
07.11.2012
 
Basta uma rápida busca na internet sobre a relação da Agência Nacional de Telecomunicações (Anatel) com as rádios comunitárias para perceber o tamanho do problema. São recorrentes reclamações de que a agência tem “reprimido”, “atacado”, “multado” e “fechado” emissoras ao redor do país. O uso da força contra iniciativas de grupos que buscam um espaço no espectro eletrônico, que acreditam poder pôr em prática o seu direito de exercer a liberdade de expressão, mas que não se enquadram no sistema comercial das médias e grandes empresas de comunicação parece ser comum.

De acordo com Arthur William, representante da Associação Mundial de Rádios Comunitárias (Amarc) no Brasil, “a Anatel incorporou a funcionalidade do antigo Dentel e absorveu, em certa medida, também sua mentalidade, agindo muitas vezes como capataz do Ministério das Comunicações, estando mais preocupado em fechar e perseguir as rádios comunitárias”.

Arthur ainda afirma que houve um processo de recrudescimento da repressão por parte da Anatel, com maior número de fechamentos durante o governo Lula do que na vigências dos governos de FHC.

Atualmente, a Amarc Brasil tem orientado que os radialistas comunitários comuniquem a defensoria pública para impedir que a Anatel leve ilegalmente equipamentos da emissora. Há uma Ação Direta de Inconstitucionalidade (ADI 1668) contra o artigo 19 da lei 9.472/97, questionando o direito da agência de realizar buscas de transmissores em rádios livre e comunitárias, o que confere à apreensão dos equipamentos também uma prática irregular.

Além disso, os comunicadores populares reclamam do fato de que a Anatel não têm se dedicado com o mesmo empenho à fiscalização das emissoras privadas e das operadoras de telecomunicações. A própria inexistência de uma legislação específica e atualizada, assim como de uma agência reguladora que dê conta da radiodifusão comercial expressa esse tipo de tratamento privilegiado.

"Existem outros temas mais urgentes para cuidar, como esses das telecomunicações, do que apreender rádio que presta serviço à comunidade. Espera-se que a Anatel atenda os anseios da sociedade por fiscalização dos serviços comerciais, como a telefonia e as emissoras privadas, e ajude no processo de legalização das rádios comunitárias, oferecendo formação, capacitação e parcerias, como previsto, em vez de implementar uma política proibitiva de perseguição”, afirma William.

terça-feira, 6 de novembro de 2012

Jornais não vão acabar



Coluna de Pedro Doria

Com o fim do ‘JT’, voltou à tona uma questão antiga. Em 2008, a crise da imprensa era séria. O pior já passou
Um dos velhos bordões do colunista Tutty Vasques trata da notícia enguiçada. Vira e mexe ela volta às páginas, nem reformatada é. Na semana passada, quando o paulistano “Jornal da Tarde” publicou sua última edição, uma destas notícias reemergiu. Os jornais vão acabar e está lá o corpo no chão que o prova. O surpreendente no retorno desta conversa é que se trata de uma discussão velha que nem no epicentro da crise dos jornais, os EUA, continua a ser encarada desta forma.
Ninguém sabe se jornais acabarão ou não. Mas, embutida nesta conversa, há inúmeras discussões, umas particularmente importantes para todos nós. Nos EUA, em 2007, fechou um jornal. Em 2008, 41. Em 2009, 112. E, não à toa, manchetes borbulharam em todo o mundo: os jornais acabarão. Até a sisuda revista britânica “The Economist” levou a previsão à capa. Mas, aí, fecharam 29 em 2010. E 21 no ano passado. O número continua diminuindo. Seu ápice não tem a ver com mudança tecnológica. Tem a ver com uma profunda crise econômica que os EUA enfrentaram. Não só jornais fecharam.
Não quer dizer que não exista uma mudança tecnológica. Há. Ela afeta todos os negócios que lidam com informação. Imprensa logo vem à mente: afinal, por aqui produzimos informação todos os dias. Mas indústrias que lidam com informação são todas. Encaremos uma loja de departamentos. Informação pura: controle de inventário, distribuição, preço pago, valor de câmbio para produtos importados. Uma loja destas faz dinheiro quando consegue equilibrar tempo, câmbio e espaço. Se conseguir circular rápido o produto que vende, dinheiro no cofre. E gerir tanto número ao mesmo tempo, de trivial, não tem nada. Ponha uma internet no meio e a questão do espaço repentinamente muda. Não é preciso ter uma loja no bairro nobre, basta um galpão no interior desde que a estrada ao lado seja boa. Amazon, pois é.
No auge do papo sobre o fim dos jornais, a conversa era muito diferente da atual. Jornalismo digital era sinônimo de web. Fora dos jornais econômicos, não havia qualquer história de sucesso na cobrança por conteúdo online. E muitos estavam convencidos de que haveria substituto para o jornalismo produzido pelos diários.
De lá para cá mudou muito. A economia melhorou. Não consertou, mas melhorou. Vai melhorar mais, cedo ou tarde. Até lá, outras empresas frágeis por questões de gestão vão quebrar. Em todos os setores. As leis da economia são implacáveis e isso nada tem a ver com tecnologia.
A tecnologia também mudou, e muito, com a introdução dos tablets. O leitor fica, em cada visita, uma hora e meia em média no aplicativo para iPad aqui do GLOBO. Nos melhores sites de notícias, a visita média não passa dos 10 minutos. Nos tablets, a lógica é diferente da web. Há espaço para informação bem editada, organizada, diagramada, pensada. Reúne as vantagens multimídia do digital com o processo de edição do papel. E, em todo o mundo, o produto final tem se mostrado algo pelo qual o leitor se apresenta disposto a pagar. Percebe o valor.
A percepção de valor também, lentamente, aparece na web. O exemplo capital é o do “New York Times”. Os problemas da empresa não estão resolvidos, a crise movida pela queda de renda publicitária ainda é relevante nos EUA, mas o “Times” tem meio milhão de assinantes digitais lá. Há alguns anos, ninguém tinha ideia de que algo assim seria possível.
O problema mais sério é que não houve substituto. Nos EUA, na Europa ou aqui, basta circular os olhos pela web. Opinião tem aos montes. Gente convicta de um lado e do outro. Mas informação, que realmente dá trabalho, continua vindo de poucas fontes. Quem acompanha Executivo, Legislativo e Judiciário, levanta escândalos, explica dilemas, antecipa projetos, são redações. O melhor jornalista não é capaz de fazer o que, coletivamente, faz uma redação experiente. O blogueiro solitário não resolve. Sem a produção das redações, não temos o necessário para votar.
Em 2008, o cenário parecia sombrio. Em 2012, não mais. Jornais continuarão a existir, seu público total só aumenta. Talvez, apenas talvez, o papel deixe de circular. Mas isso é mero detalhe.

Rio e Espírito Santo pedem a Dilma decisão favorável sobre regra dos royaltiesObama pede ao Congresso manutenção de cortes de impostos para classe médiaA cada 15 segundos, um brasileiro sofre tentativa de fraudeIberia vai demitir 4.500 pessoas, 22% do quadro de funcionários Segundo analistas, 20% do tráfego na web não respeitam autores



Relator do projeto de lei promete texto final para ser apresentado hoje



Para o poeta Antonio Cícero, “fazem socialismo com conteúdo alheio”
Foto: Ana Branco / Agência O Globo
Para o poeta Antonio Cícero, “fazem socialismo com conteúdo alheio”ANA BRANCO / AGÊNCIA O GLOBO
A discussão sobre a relação entre o Marco Civil da Internet e os direitos autorais no Brasil ganha relevância quando especialistas do setor indicam que pelo menos em 20% do tráfego mundial da web há infrações a esses direitos. Apesar disso, entre quem estuda o assunto, ainda não há consenso sobre como os dois temas devem interagir nas leis que estão por vir no país. O debate deve avançar nos próximos dias, já que a Câmara dos Deputados pode começar a analisar o projeto de lei da internet nesta semana.
Relator do projeto, o deputado Alessandro Molon (PT-RJ) informou ontem, em nota, “que está fechando os últimos detalhes do texto final do projeto”, que levará em conta tanto a liberdade de expressão quanto as preocupações relativas ao direito à honra e aos direitos autorais. Seu texto deve ser concluído ainda hoje.
Para o advogado Fernando de Assis Torres, do escritório Dannemann Siemsen, o projeto de lei é pouco abrangente:
— Cerca de 20% do tráfego mundial da internet consistem em infrações aos direitos autorais. O único remédio disponível para remover o conteúdo irregular é uma ação judicial.
debate já dentro do governo
Para Daniel Campello, diretor da CQ Rights, empresa que administra direitos de artistas, é indispensável que o Marco Civil faça referência ao direito autoral, mas sem legislar sobre o assunto.
Bruno Lewicki, vice-presidente da Comissão de Direito Autoral da OAB-RJ, acredita que o Marco Civil não deve se aprofundar nas questões do direito autoral já que elas estão sendo debatidas pelo governo:
— O Marco Civil deve seguir seus princípios iniciais, que não tinham viés punitivo.
Para o poeta e compositor Antonio Cícero, “grandes distribuidores de conteúdo na internet fazem socialismo com conteúdo alheio”:
— Os direitos autorais promoveram grande expansão cultural — defende.
Para o cientista político e sociólogo Sergio Abranches, há aspectos positivos no projeto de lei do Marco Civil, mas não pode haver a expropriação dos direitos autorais.
— Há aspectos positivos na lei, como a abordagem da neutralidade da rede, da internet aberta. Mas isso não pode levar à expropriação dos meios de produção e dos direitos autorais — disse.

Especialistas defendem direitos autorais




Em debate na ABL, escritores e compositores pedem inclusão do tema no Marco Civil da Internet



Na ABL, especialistas defenderam que o Marco Civil da Internet trate da proteção aos autores
Foto: Ana Branco / Agência O Globo

Na ABL, especialistas defenderam que o Marco Civil da Internet trate da proteção aos autoresANA BRANCO / AGÊNCIA O GLOBO
RIO – Os distribuidores de conteúdo precisam reconhecer os direitos autorais na rede e pagar por eles. A conclusão é de especialistas reunidos ontem no debate “Criadores em defesa de seus direitos autorais”, na sede da Academia Brasileira de Letras (ABL). Compositores, escritores e diretores de sociedades detentoras de direitos autorais defenderam a inclusão, no projeto de lei do Marco Civil da Internet, de relatoria do deputado Alessandro Molon (PT-RJ), do direito à remuneração de criadores e produtores por conteúdos postados na internet. O projeto começa a ser discutido no plenário da Câmara dos Deputados hoje e poderá ir à votação.
Também foi defendida a necessidade de manutenção das notificações extrajudiciais para retirada de conteúdo publicado ilegalmente na grande rede. O projeto do Marco Civil prevê que a retirada desse conteúdo só poderia ser feita mediante ordem judicial, diferentemente do que é hoje. Especialistas e artistas alegam que, desse jeito, haveria um grande aumento de processos na Justiça. Além disso, a morosidade dos tribunais não é compatível com a velocidade da internet e espera-se aumento de custos.
— É do interesse de grandes empresas apresentar os artistas e demais produtores de conteúdo como egoístas por não compartilharem suas obras livremente na internet. Ora, por que eles não teriam direito a receber por isso? O tempo da escravidão acabou há muito — disse Ana Maria Machado, presidente da ABL. — Defendemos a inclusão dos direitos autorais no projeto de lei. Eles estão na Constituição.
Briga entre produtores e distribuidores
Em nota oficial da ABL, Ana Maria reafirma a “necessidade fundamental de respeito ao direito de remuneração do autor. Não pode passar a ser a única categoria de quem se espera que exerça sua profissão sem receber pagamento”. No evento, ela propôs a redação de um texto com as reivindicações para envio ao Congresso.
Roberto Feith, diretor-geral da editora Objetiva, lembrou que o verdadeiro embate dos dias atuais é entre os criadores de informação e os distribuidores de conteúdo (legalmente ou não) na internet, como Google e afins. Para Feith, estes falam de liberdade de expressão, mas na verdade protegem seus próprios interesses:
— Essa distribuição de conteúdo alheio envolve muito dinheiro, é o grande negócio de nossos dias. Veja-se a compra do YouTube pelo Google por US$ 1,65 bilhão em 2006. Que criadores foram remunerados por isso? Esses distribuidores dizem que o conteúdo deve ser livre, mas eles vão liberar suas patentes? Eles ganham com publicidade, e muitas vezes quem paga são sites que armazenam conteúdo ilegalmente na internet, como fazia o extinto Megaupload.
Em 2011, a Associação Nacional dos Jornais (ANJ) recomendou que os 154 jornais associados saíssem do Google News porque o portal não oferece remuneração. O pedido foi ratificado há duas semanas na reunião da Sociedade Interamericana de Imprensa, em São Paulo.
O escritor João Ubaldo Ribeiro, escalado, em cima da hora, para compor a mesa principal no debate da ABL, foi enfático em seu discurso a favor dos direitos autorais.
— A literatura não é obrigada a estar comprometida com nenhuma causa, mas historicamente sempre foi responsável pela preservação e pelo aprimoramento da língua no país. Se se retira o incentivo aos homens e mulheres que a fazem, vamos acabar sem nada. — afirmou. — Google e Facebook posam de mocinhos, mas faturam bem com publicidade.
Para o compositor Fernando Brant, todo autor deve ser remunerado e autorizar previamente qualquer uso de sua obra.
— Estamos hoje numa fase de transição. Acho que vamos chegar a um ponto de equilíbrio em que as pessoas poderão ter acesso à obra a um preço mais barato, mas o autor vai continuar ganhando o dele. Senão, ninguém mais vai escrever livro, ninguém vai compor. Afinal, quem trabalha de graça?
Quanto à manutenção das notificações extrajudiciais para retirada mais rápida de conteúdos que violam copyright, Paul Rosa, presidente da Associação Brasileira de Produtores de Discos (ABPD), citou alguns números para demonstrar que a judicialização seria nociva:
— Só no ano passado, houve no país mais de 80 mil notificações por publicação ilegal on-line: 50 mil de livros, 18 mil de músicas e 15 mil de filmes. No esquema extrajudicial, a absoluta maioria é retirada sem contestação. Com uma ordem judicial, os custos subiriam a Justiça ficaria sobrecarregada. Não vale a pena abandonar uma prática que dá certo nos Estados Unidos e na Europa.
Defesa do “notifica, retira”
De acordo com José Francisco de Araújo Lima, diretor de Relações Institucionais, Regulação e Novas Mídias das Organizações Globo, a empresa por vezes faz 150 notificações por semana de violação de copyright na rede.
— É preciso manter o notice and takedown (notificação e retirada) no marco, e imputar responsabilidade ao provedor que não atender à solicitação. Usar ordem judicial para isso tornará tudo impraticável, com a morosidade da Justiça e os custos dos processos — explicou.
(Colaborou Marcello Corrêa)

segunda-feira, 5 de novembro de 2012

Sem a NET, a estratégia da Globo para enfrentar o futuro




Gustavo Gindre
05.11.2012
  
A saída da Globo do controle da NET Serviços deve ser analisada com muito cuidado. Segundo a visão deste blog, trata-se praticamente da conclusão de um processo que se iniciou há mais de dez anos, quando a Globo entrou em crise, incapaz de pagar suas dívidas. A decisão, então, foi manter o controle familiar do grupo (sem ceder participação patrimonial aos credores), mas vender quase tudo o que não estivesse relacionado diretamente com a produção de mídia.

Foram vendidas fazendas, uma financeira (Roma), uma construtora (São Marcos) e vários outros negócios, muitos deles ligados à comunicação. A Globo deixou o controle da subsidiária da NEC no Brasil, praticamente encerrou as atividades de sua gravadora Som Livre, fechou a distribuidora Globo Vídeo e o varejo da Globo Disk, saiu da Teletrim, da TV portuguesa SIC e da Maxitel (atualmente parte da TIM), vendeu a empresa de telecomunicações Vicom e a gráfica Globo Cochrane e liquidou o sonho de uma operadora de parques temáticos.

Essa redução implicou, também, em desistir do mercado internacional. Embora importante como estratégia de divulgação, o lucro com a venda de novelas para outros países sempre foi residual no faturamento da Globopar. Ao mesmo tempo, a Globo International jamais ambicionou ser nada além de um canal para brasileiros vivendo fora do seu país.

Concorrentes nacionais

Na crise a Globo não esteve sozinha. Praticamente todos os grandes grupos de mídia brasileiros também reduziram suas ambições neste mesmo período. Hoje, a Globo tem receita líquida anual maior do que a soma de Record, SBT, Grupo Bandeirantes, RedeTV, Folha de São Paulo, Grupo OESP, UOL, RBS e Abril. Adversários como JB e Manchete ficaram pelo caminho. Some-se à fragilidade e incompetência dos outros grupos brasileiros de mídia, a atuação dos sucessivos governos, que, seja como regulador ou como fomentador, jamais demonstraram vontade de encarar o poderio da família Marinho.

Concorrência estrangeira

Mas, o cenário é completamente diferente quando se analisa os adversários estrangeiros.

Enquanto vendia a NET Serviços para Carlos Slim, a Globo assistiu a Televisa impedir o mesmo Slim de entrar no mercado mexicano de TV a cabo ao mesmo tempo em que investia no mercado de telefonia celular (Lusacell) e nos consumidores hispânicos que vivem nos Estados Unidos. Mas, os maiores temores da Globo não estão na América Latina.

A família Marinho teve forças para impedir que a TV aberta brasileira se tornasse interativa (mesmo tendo que praticamente banir o uso do middleware brasileiro conhecido como Ginga). Mas, ela não pode lutar contra o fenômeno das smartTVs e da chegada do video on demand. Com isso, empresas como Samsung, LG, Sony, Google, Apple e Amazon, que até então atuavam em outros mercados, passaram a disputar a audiência brasileira, em um fenômeno que só tende a crescer nos próximos anos.

Mas, há dois outros adversários ainda mais próximos. Se é poderosa no mercado nacional, a Globo não tem porte para enfrentar as operadoras de telecomunicações e os estúdios de Hollywood. Incapaz de derrotá-los em próprio solo brasileiro, a Globo partiu para uma estratégia defensiva-ofensiva.

Por pressão da Globo, a Lei 12.485 praticamente excluiu as operadoras de telecomunicações do mercado de mídia. Elas não podem ter mais do que 30% de produtoras e programadoras de TV paga e emissoras de TV aberta. E também não podem contratar os direitos de eventos de “interesse nacional” (como o Campeonato Brasileiro de futebol, a Copa do Mundo, as Olimpíadas e o carnaval da Sapucaí) ou “talentos” brasileiros (como artistas, diretores e roteiristas – exceto quando for para publicidade). Ao mesmo tempo em que constrói uma barreira contra as teles, a Globo segue associada ao grupo DirecTV (na Sky brasileira) e à America Movil (na NET).

A mesma estratégia foi adotada diante das majors norte-americanas. A Globosat mantém uma associação com Universal, Paramount, Fox, MGM e Disney nos canais Telecine, além de servir de segunda janela para a Sony-Columbia no Megapix. Mas, mantém poder de veto aos canais estrangeiros na Sky e na NET.

Com isso, a Globo busca ser um ponto de passagem obrigatório no mercado brasileiro, tentando se manter como o parceiro ideal para esses grupos transnacionais, ao mesmo tempo em que lhes dificulta a concorrência.

Futuro

A estratégia é inteligente e por enquanto vem dando certo. Mas, até quando? Ao mesmo tempo, ela é sintoma de um duplo fracasso das políticas (ou da falta delas) para as comunicações brasileiras. Exceto pela Globo (e em parte por causa dela), o país não foi capaz de criar grupos fortes de comunicação. E nossa “campeã nacional” precisa lançar mão de uma série de expedientes para impedir a concorrência estrangeira.

Não se trata nem de demonizar a Globo nem, muito menos, de uma tentativa de salvá-la dos gigantes internacionais. Mas, de reconhecer que, com Globo ou sem ela, o futuro não é nada animador para a comunicação brasileira.

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